miércoles, 18 de julio de 2012

Breve semblanza de Baltazar Velasco, creador de las chilenas descriptivas



Baltazar Antonino Velasco García, profesor, compositor y promotor cultural, nació el 10 de mayo de 1944 en la población de Pinotepa Nacional, Oaxaca. Sus padres fueron el señor Baltasar Velasco Riaño y la señora Patricia García López. Realizó sus estudios de educación primaria y secundaria en su tierra natal. Prosiguió su preparación en la escuela normal rural de Reyes Mantecón, Oaxaca. Allí terminó la carrera de maestro de educación primaria. Después continuó sus estudios en la Normal Superior en la especialidad de inglés y la Licenciatura en Ciencias Sociales. Está casado con la Señora Silvia Pérez Valderrama (quien es originaria de Tampico, Tamaulipas), con quien procreó a sus hijos: Ulises, Liliana, Erick, Fabrizio y Alma, de apellidos Velasco Pérez.

Desde muy joven aprendió a tocar la guitarra y a interpretar la música popular y romántica de la época. En las escuelas donde laboró formó tríos y rondallas enseñando diversos géneros musicales.

Su inquietud por la composición se inició en 1964 con temas románticos. Fue hasta 1966 cuando empezó a componer chilenas tradicionales y años más tarde inició un nuevo concepto en el texto de esas canciones regionales: Las chilenas descriptivas, las cuales dibujan y describen los paisajes, las tradiciones y el costumbrismo de la Costa Chica; además, plasman la manera de hablar de sus habitantes con sus modismos y regionalismos muy propios de esta región.

Cuenta con más de 40 composiciones de ese tipo, y a partir de ese factor ha realizado diversas actividades culturales que giran precisamente en torno a la chilena.

Como solista o con su grupo “Los Chileneros de la Costa”, este último formado por el compositor y sus hijos, ha participado, desde hace muchos años, en recitales y circuitos culturales por toda la región, por el estado, por muchas partes de la República y por el extranjero. Ha estado en diversas radiodifusoras y canales de televisión regionales, de la capital del estado y de la ciudad de México, con un objetivo principal: Difundir ese género musical. Gracias a su trabajo de promoción y difusión, la chilena ha trascendido a otros niveles, a la altura del huapango, el son jarocho y el son jalisciense.

Con su grupo ha grabado tres fonogramas y ha participado en varios discos colectivos alternando con cantores ó cantantes populares de todo el país.

Pero su interés por preservar y difundir la chilena no ha sido solamente en el aspecto de composición o de interpretación. También se ha dedicado a investigar el origen de este ritmo, sus diversos aspectos y su área de influencia en los dos estados que la cultivan; además, tiene ya casi listo el material para editar un libro referente a la chilena.

Ha colaborado en publicaciones de carácter estatal y nacional con artículos sobre el género que se menciona. Asimismo, ha sido coordinador de varios eventos para promover la chilena, entre ellos el Festival de la Chilena en Santiago Jamiltepec, Oax. Fue el creador y organizador de los tres encuentros de Chileneros que se efectuaron en Pinotepa Nacional, de 1990 a 1992; participó como el principal coadyuvante, por petición del Instituto Guerrerense de la Cultura, en la realización del encuentro de este tipo, de Guerrero y de Oaxaca, realizado en la ciudad costeña de Ometepec.

Ha dado conferencias, principalmente a jóvenes, en diversos planteles de nivel superior y en dependencias culturales con la idea de preservar el género chilenero, y ha promovido foros para debatir sobre los diferentes estilos de este género musical. De igual manera, ha formado talleres para la creación de chilenas descriptivas.

Otras actividades sobre la cultura regional

Produjo la serie radiofónica "Rincón Cultural de mi Tierra Costeña" con más de 30 programas sobre la cultura negra, india y mestiza, que confluyen y que conviven en esta vasta y hermosa región conocida como la Costa Chica.

Fue fundador y director de la Casa del Pueblo de Jamiltepec donde realizó el rescate de varias danzas; después, director de la Casa de la Cultura de Pinotepa Nacional, realizando actividades múltiples como el rescate de la danza de Los Tejorones, los Encuentros de Chileneros, los homenajes al bardo costeño Álvaro Carrillo, etcétera.

Es presidente del grupo cultural "Costa Chica" A.C. de Pinotepa Nacional, y pertenece a la Red por el Reconocimiento de los Pueblos Negros.

En el aspecto literario ha participado con temas de tipo cultural en diversas revistas y periódicos. Es autor de una Monografía sobre la Costa Chica y de un trabajo de recopilación e investigación llamado “Antología de Versos Costeños”. Está próximo a editar su libro llamado “Un Son mexicano llamado Chilena” y otro sobre la historia de Pinotepa Nacional. Fue fundador y director de la revista cultural "Fandango".

Ha obtenido varias becas para la realización de sus múltiples proyectos artísticos y culturales entre ellas la beca que le otorgó FONCA-CONACULTA (Edición 2003-2004) como estímulo a su trabajo en la composición de Música Tradicional Mexicana (Premio Nacional).

El Profesor Baltazar ha sido objeto de diversos reconocimientos por su trayectoria artística y su actividad en el quehacer cultural. Radica en la ciudad de Pinotepa Nacional, Oaxaca, su amado terruño.

Actualmente se encuentra al frente de una galería cultural-artesanal, en la que se ofrecen al público: artesanías, libros y discos de la Costa Chica y se exhiben permanentemente fotografías antiguas de Pinotepa y pinturas de artistas plásticos, locales y regionales.

Comentario

La trayectoria profesional, artística; la obra literaria y musical del profesor Baltazar A. Velasco, es digna de reconocimiento de todos los que habitamos en los pueblos de la región Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, de los gobernantes de nivel estado y municipal (cuando menos), y de los amantes de la Chilena. Un género musical que contagia por su ritmo y alegría; que es conocido a nivel nacional y mundial gracias a la difusión que ha tenido.

En Guerrero, por ejemplo; es un himno, una pieza musical que se usa como preámbulo en los diferentes eventos y festivales culturales donde la Chilena pone un toque de colorido, distinción y pertenencia.

En Oaxaca es el “Fandango Costeño” y “La Guelaguetza” los que exhiben ante el mundo la belleza de este singular ritmo; y gracias a hombres como el profesor Baltazar, que con sus composiciones prolongan la vida y enriquecen el acervo musical de la "reina de los fandangos", la que vestida de huipil y adornada con tlacuyales nos estremece al ritmo de su compás, que nos arrulla en sus vaivenes y nos agita en su zapateado; la que nos atrapa en el vuelo de sus pañuelos o paliacates; la que se prodiga en el cimbreante cuerpo de su costeña; ella que canta contando historias de amor y desprecio, de traiciones y despecho; de amor a la patria chica, a la hierbabuena, al chipile, a sus pueblos y caminos; a los jaguares; al cielo y sus luceros, a los pájaros; a sus negros, a sus indios; a sus arroyos y mares; la que presume de sus hombres valientes, peleoneros o braveros, de sus hermosas mujeres; la que versea con ingenio y picardía; que se persigna al pasar por la capilla y se desata en el jolgorio; la misma que acompaña a unos novios en su boda y despide a sus hijos muertos hasta el panteón, y más allá de su terrenal fin; la que ejecutada por arperos, violinistas y guitarreros; duetos, tríos, bandas, mariachis, orquesta de pueblo ó sinfónica, brilla en el firmamento artístico-musical.

Vaya mi personal reconocimiento a la trayectoria y trabajo artístico del profesor Baltazar A. Velasco García. ¡Que viva la Chilena, que da alegría, sabor y sentido a nuestra chilenera vida!

Por ISAÍAS López Abundis
Pinotepa Nacional, OAX.

Suplemento Vida y Sociedad, en El Faro de la Costa Chica, 13 de julio de 2012

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